EM PIÉLAGOS vs. CD ESCLAVAS
Era el día D y la hora H. Las segundas, nosotras, recibíamos al líder, Esclavas. Los 2 equipos llegábamos empatados con un balance 4-0 a falta de 3 partidos para terminar el campeonato. Esto hacía que en este partido prácticamente se pudiera decidir media liga ya que quien ganase pasaba a depender de sí mismo.
Comenzamos el partido mal. Sin ser nosotras mismas. El ambiente de tensión del partido hizo que de inicio estuviésemos dubitativas en los ataques, perdiendo muchos balones al hacer pasos por no saber qué hacer. A raíz de un tiempo muerto en el que dijimos a nuestras jugadoras que disfrutasen el partido porque estos son de los que te acuerdas siempre, comenzamos a ser el equipo de siempre.
Empezamos a ser nosotras mismas y llegamos al descanso con mejor marcador que resultado.
Con el juego brusco de la segunda parte y las protestas, y desgraciadamente hasta algún insulto, el rival se fue desesperando, mientras que nuestras jugadoras en un acto de madurez siguieron concentradas en el partido. De repente entramos en una oleada de juego ofensivo que reventó el partido e hizo que ganásemos con una diferencia de 14 puntos.
Somos líderes a falta de 3 partidos. Quedan 3 pasitos para conseguir lo que en septiembre parecía una quimera. El mérito es de nuestras jugadoras que lo tienen todo para triunfar: esfuerzo, talento, competitividad, solidaridad e inteligencia.
Y tenemos que agradecer el apoyo de las familias que nos estuvieron animando y a nuestras hermanas mayores del alevín femenino que empezaron a animar con fuerza siendo fundamentales para dar energía a nuestro equipo.

